COMIDA

En la dieta macrobiótica, una estructura de comidas definidas es fundamental, y sobretodo, las más importantes, que se comprenden entre el amanecer y la mitad del día, dónde el sol está más brillante y en ascendencia.

Es imprescindible que durante las horas de ascendencia solar, la dieta se constituya de legumbres y cereales complejos como alimento principal, para así garantir una buena absorción durante todo el día, y facilitar la capacidad enérgica para realizar nuestros retos.

Para poder disfrutar de una dieta macrobiótica satisfactoria, hay que aprender a escuchar nuestro cuerpo y entender las necesidades básicas, para así poder ignorar las tentaciones y malos hábitos que nos desequilibran.

La comida debe efectuarse entre las 12 del mediodía hasta las 14 de la tarde, apuntando que esta última hora se entiende como el máximo para disfrutar de la comida de prioridad. Lo ideal es acostumbrar tu cuerpo a unos hábitos horarios estrictos para favorecer nuestro metabolismo y acostumbrar nuestro cuerpo a una  espacio de tiempo nutricional sencillo e intuitivo.

Para nuestro celebro es mucho más sencillo entender las sensaciones de hambre, placer y saciedad si tiene unas pautas horarias marcadas y consecutivas, pues de lo contrario, se confunden las sensaciones de necesidad nutritiva y apetito, haciendo que sintamos necesidad de comer más para saciarnos.

Es esencial que aprendamos como funciona nuestro cuerpo para facilitar nuestro bienestar, de lo contrario, podemos tener carencias y sensaciones de pesadez y angustia, pues en días especiales o actividades ocasionales puede que nuestro cuerpo nos pida una cantidad de nutrientes diferente para afrontar estos cambios. También es esencial entender que en comunidad, debemos entender que un capricho no significa que rompamos la estructura de funcionamiento nutricional, pero si que hay que concienciarse que la vuelta a la rutina puede ser más costosa.

Introducimos así la comida como descanso del día que debemos tener, pues es tan importante lo que ingerimos como en el espacio y tiempo que lo hacemos. Hay que buscar un sitio donde nos sintamos bien, donde podamos relajarnos y disfrutar de lo que tenemos en el plato. Debes pensar que entendemos que estamos saciados, unos 20 minutos después de la primera cucharada, pues lógicamente menos de ese tiempo se considera insuficiente para esta comida, de echo, lo esencial es poder dedicarle 30 minutos como mínimo para facilitar la relajación y descanso corporal.

Yo intento darme un respiro en el office de mi empresa, donde estoy en contacto con bastante vegetación y colores neutros, que me ayudan a desconectar de la tecnología y conectar con la naturaleza. También desconecto del móvil, para poder comer tranquila y sin bloquear ni ritmo de masticación.

Si queremos plantear la comida como un ritual, podemos hacerlo, pues es positivo entender que en ese espacio no pueden molestarte y tu necesitas activar todo tu cuerpo y mantenerlo dedicado a esta actividad, al igual que cuando sales a correr o haces yoga, no puedes distraer tu cuerpo de esta acción. Debemos entender que la masticación y la respiración alternada con la ingesta de alimentos es tan importante como los nutrientes que contiene nuestra comida, para ello, debemos la conciencia que merece, de modo que cuando nos sentamos delante del plato, no debemos pensar en que rico estará o que apetecible es, sino, en que nutritivo es y en cuanta energía te va a aportar para afrontar la descendencia solar.

Una vez comprendidos estos pasos, estaremos preparados para iniciarnos a nuestros hábitos y crear nuestras propias tablas alimenticias. Debemos fortalecer nuestro celebro para que comprenda que la alimentación forma parte de nosotros, una extensión de nuestras necesidades, sin olvidar que podemos comer bien, rico y nutritivo.

Un consejo que me gustaría dar, es que la comida debe estar preparada y ser apetecible, pues es muy importante que nuestros ojos se relajen delante de un plato rico en colores y sabores. Es esencial que disfrutemos de este espacio de nuestro día para que nos sintamos completados.

Por esta razón creado este apartado, para facilitar y dar alguna idea de recetas que podemos hacer sin necesidad de renunciar al sabor. Podremos entender que vale la pena disfrutar del placer de cocinar y de probar nuevos sabores y texturas para descubrir el inmenso mundo de la gastronomía natural.